Hace poco ha saltado a los medios una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, la cual ha generado mucha desinformación, rumores y temores sobre el streaming de vídeo gracias a la exageración en muchos casos y tergiversación en otros, así que voy a intentar aclarar un poco el asunto.

¿Que es lo que ha condenado exactamente dicha sentencia? 

Dicho juicio no era contra un particular sino sobre la empresa holandesa Filmspeler, la cual se estaba dedicando a vender reproductores multimedia que venían ya configurados de serie para reproducir vía streaming contenido protegido por derechos de autor de forma ilícita, publicitando además en su web dicha capacidad de sus centros multimedia. 

El tribunal ha dictaminado la ilegalidad de dicha venta y la responsabilidad de la empresa en dicho acto delictivo, por lo que se han tomado medidas legales al respecto. 

¿Entonces esa sentencia no es una condena a alguna persona particular?

No, dicha sentencia no es para ningún particular ni dice que vayan a tomarse medidas contra alguno, va dirigida únicamente a la empresa mencionada, Filmspeler.

¿Se ha modificado la ley de protección de derechos de autor gracias a esta sentencia o justo antes?

No. Las leyes de protección de derechos de autor y de propiedad intelectual NO han sufrido cambio alguno. Lo que era ilegal antes de la sentencia lo sigue siendo ahora, y lo que era legal antes, de nuevo sigue siéndolo. 

¿Que dicen las leyes de protección de derechos de autor con respecto al streaming?

Bien, las leyes son claras al respecto. Para que haya delito cuando se consume algún tipo de medio que tiene protección intelectual, es necesario que el receptor sea consciente de que dicha emisión no está pagando los derechos de autor correspondientes, tratándose por tanto de una emisión ilegal.

¿Que relación tiene el streaming con respecto a la descarga?

Bueno, son dos cosas totalmente diferentes. Por un lado tenemos la posesión de una obra protegida con derechos de autor, eso se da cuando compramos un libro en PDF o un DVD de una película o un CD de música o compramos un fichero de música. En todos esos casos estamos adquiriendo una copia de una obra protegida en un medio electrónico y estamos pagando los derechos de autor correspondientes (incluidos en el precio del medio); esto se correspondería con la descarga de un contenido y su posesión y para ello obviamente es necesario haber adquirido dicho medio de forma lícita (ver más información en el artículo Las descargas de Internet). 

Por otro lado tenemos el consumo de una obra protegida por derechos de autor, el cual puede ser gratuito (cuando leemos un libro en una biblioteca, cuando vamos una película en la tele, cuando escuchamos música en un local de copas, cuando vemos un vídeo de youtube, etc) o bien puede ser de pago (cuando vamos al cine, cuando pagamos por una suscripción de Netflix, etc). En este caso no poseemos la obra, simplemente la “consumimos”, es decir, la vemos o la leemos. Los derechos de autor correspondientes no los paga el consumidor (al menos no directamente), sino que es el emisor de dicha obra el que se encarga de ello. 

El streaming se enmarcaría en la segunda categoría, estamos viendo una obra, pero no la estamos poseyendo, solo la estamos consumiendo, por lo que no somos nosotros los que tenemos que hacer frente al pago de los derechos de autor, ni tampoco debemos preocuparnos por ello (en principio), ya que ¿acaso alguien cuando va al cine le pregunta a la persona que trabaja en la taquilla si el dueño del cine ha pagado los derechos de autor correspondientes? ¿y cuando vemos una película en la tele? ¿y cuando vemos un vídeo de youtube?

¿Entonces si veo una película por Internet vía streaming estoy cometiendo un delito o no?

Aquí está el punto de controversia. Como he dicho en la pregunta anterior, el consumidor de un medio no es el que paga los derechos de autor, ni tan siquiera tiene que preocuparse por ello, es por ello que cuando se redactaron las leyes de protección de los derechos de autor se estableció que para que constituya un delito el consumo de un medio protegido por derechos de autor que no esté siendo emitido de forma lícita, el consumidor DEBE ser consciente de dicha ilegalidad, por lo tanto si el consumidor (nosotros) no sabe que el emisor está emitiendo ilegalmente, no estará cometiendo ningún delito por ver dicha emisión. 

¿Que relación tiene esto con la sentencia?

Pues que la empresa mencionada era perfectamente consciente de la ilegalidad que cometía, ya que de hecho lo publicitaba en su web, por lo cual si está proporcionando los medios para poder ver un contenido protegido por derechos de autor de forma ilícita, está por tanto cometiendo un delito. 

Entonces, ¿como es posible que haya tanta gente usando webs que ofrecen contenido protegido por derechos de autor y no hayan sido denunciados?

Pues por dos razones, primero, porque como ya he comentado antes, para que haya ilegalidad, hay que demostrar que el usuario es consciente de que la emisión es ilícita, lo cual no es sencillo. Por otro lado, para denunciar a alguien hay que “conocerle”, es decir, saber sus datos. Si alguien ve por streaming un contenido protegido pero de forma anónima, no hay forma de poder localizarlo y denunciarlo. Por desgracia para las productoras cinematográficas y musicales, los portales que ofrecen contenido vía streaming no almacenan las direcciones IPs de sus usuarios, por lo que no pueden localizarse, haciendo imposible la denuncia.

¿Y por que tanto revuelo con la sentencia si no cambia nada?

Exageración de los medios. En cualquier caso sienta jurisprudencia al respecto y dictamina que los usuarios de conocidos portales de streaming por Internet únicamente por su uso deben ser consciente de la ilegalidad, por lo que en principio un buen abogado podría ser capaz de demostrar que el consumidor sabe que lo que está haciendo es delito. 

De todas formas esto no salva el segundo inconveniente, que es la localización del usuario, y por ello advierte que las personas que se encuentran en “riesgo” de ser detectadas y denunciadas son aquellas que usan alguna plataforma de streaming que requiera un pago por su uso, ya que al realizar dicho pago ya estamos proporcionando los datos para localizarnos.

¿Conclusiones?

En definitiva, es obvio que todas las plataformas de streaming que realizan emisión de contenido protegido con derechos de autor de una forma ilícita deberían desaparecer, ya que se lucran a costa de los autores, cometiendo por lo tanto un delito, y los consumidores que hagan uso de dichas plataformas están colaborando a que dicho delito se produzca.

Apuntaros a Netflix, dormiréis mejor.

 

 

 


¿Quieres recibir un E-Mail cuando se publiquen entradas en Vente P'Alemania Pepe?

¡Date de alta en nuestro boletín y recibirás un correo con cada nuevo artículo!


7 respuestas a “El streaming”

  1. Mclovin dice:

    Gracias otra vez por tu nuevo post!, dado que estoy suscrito me entero al instante.
    Aprovecho el momento para preguntarte, ya que doy por hecho que lo leerás, si has escrito post relacionado con el siguiente tema:
    -Reduccion de impuestos para expatriados los dos primeros años que empieces a cotizar en Alemania. Me dijo mi profesora de aleman ayer, que guarde todos los tickets de compra de lo que sea, ya que los expatriados nos beneficiamos de reduccion de impuestos los primeros dos años. Me contó el caso de una chica que recibió bastante dinero (más de 1000€ seguro). He buscado en tus posts, pero no he encontrado, corrígeme si me equivoco.
    Me recomendo, que me informará más a fondo en un steuerberater… ya que estan mas especializados en el tema, pero bueno, pregunto aqui tambien por si suena la flauta! =)

  2. Mario dice:

    Sigue siendo zona gris… hasta que se la terminen de coger con papel de fumar y decreten que, como al visualizar se necesita una descarga de datos al menos parcial y temporal, estás cometiendo un delito. Y no hace falta dar tus datos a webs de pago para que te agarren, mira qué bien gestionan el mandarte las cartas por el intercambio de Torrents… el día que el bufete de turno ande corto de pasta se pone a ello sin preguntar.

    Yo soy más de ir a la tienda de DVD de segunda mano a ver si hay algo más nuevo que El Milagro de Berna XD

    Un abracete Rafa,, que todo te vaya bien.

    • Rafael Sánchez Costa dice:

      Está claro que lo más seguro no es andarse en el límite como bien dices, aunque ahora mismo la imposibilidad técnica de que puedan acceder a las direcciones ips de los usuarios anónimos de streaming es un escollo bastante grande para los bufetes.

      Un abrazo Mario, te echamos de menos.

    • Javier dice:

      Al usar torrent, compartes tu también y se da automáticamente tu Ip por lonque estas dando tus datos. Via Streaming no se comparte tu Ip , esa es la diferencia. Por lo tanto mientras que uses streaming y no Torrent (p2p) no recibiras ninguna carta

    • exeware dice:

      Todo lo que sea p2p no necesitan pedir a nadie que les den ips de quien lo ve lo pueden hacer solitos asi que no se puede comparar la facilidad con que mandan cartas del torrent o p2p a que con streaming quieran pillar a gente… necesitaran la colaboración del que proporciona el streaming o bien invadir tu privacidad…

  3. Fernando dice:

    Hola!
    Lo primero gracias por el post y la información aportada.
    Tengo una pregunta relacionada con este asunto.
    Y es sobre la web arenavision, para ver deporte online por medio de la descarga de acestream (un plugin P2P). Ahora mismo no lo estoy usando por el mideo que produce el P2p, pero sabes si existe riesgo con esta página?
    Un saludo y gracias!

    • Rafael Sánchez Costa dice:

      Si ves una página que ofrece contenido en streaming sin haber pagado los derechos correspondientes (es decir, emisión ilícita) y que para poder ver ese contenido te requiere que instales un plugin P2P: ni la abras, cualquiera que la use estará haciendo pública su dirección IP y el carácter de sus actividades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *