Por estas fechas navideñas (aquí en Alemania parece que ya es Navidad), en casi todas las ciudades se ponen unos mercados específicos para estas fechas que reciben el nombre de Weihnachtsmarkt. Antiguamente, las ciudades alemanas  disponían de unas zonas donde los ciudadanos o visitantes podían entrar para refugiarse y entrar en calor. Posteriormente, sobre el siglo XIV, se empezaron a conceder licencias para que los mercaderes pudieran ofrecer sus mercancías en puertos callejeros en esas mismas áreas. Con el tiempo han derivado en los mercados de navidad actuales.

Aquí podremos encontrar puestos de todo tipo, donde comprar complementos (como no, guantes, gorros, calcetines bien gordos, es decir, todo tipo de ropa de abrigo para superar con éxito el frío invierno alemán), perfumes y productos típicos de baño, decoración para la navidad (esto no podía faltar), chocolates de todos los tipos y formas (en varios de ellos he visto un puesto donde venden herramientas “oxidadas”, tuercas, tornillos y todo tipo de elementos industriales que en realidad son de chocolate), extraños licores al gusto, etc.

Además de los típicos puestos de compras, también podremos encontrar puestos para comer y beber sobre la marcha, así que veremos multitud de ellos donde comprar las magníficas salchichas alemanas (como no, la Currywurst o Bradwurst), Pizzas, Kebabs, Champiñones salteados y unas especies de tortas fritas hechas a base de patatas que son típicas de esta época. Es decir, encontraras la misma típica comida que encuentras en todos los eventos festivos alemanes salvo con el añadido de las tortas de patata.

Y por último (pero no menos importante), podréis encontrar puestos donde beber la tradicional bebida alemana de estas fechas y puestos, que es el vino caliente  (Glühwein), verdadera razón por la cual los alemanes acuden en masa a estos mercados, para ponerse hasta las manillas de este inmundo brebaje esta deliciosa bebida. Fuera de bromas, no deja de ser un vino especiado y calentado, por lo que hay algunos que son de más calidad y otros menos, pero en general, no suele ser especialmente bueno, aunque por lo que cuesta, unos dos euros, tampoco se puede pedir gran cosa. Eso si, calentito está un rato y con el frío que hace, se agradece. Además del vino, también se puede tomar un ponche caliente de color amarillo y para los niños un vino sin alcohol que suele estar aderezado con extra de canela y un poco de azúcar para hacerlo más dulce.

Estos mercados suelen abrir entre el 25 y 30 de Noviembre y suelen cerrar el mismo día 24 de Diciembre, así que si tienes pensado acudir por estas fechas a Alemania, no dudes en visitarlos, no te arrepentirás, se respira ambiente navideño por todas partes.

¡Froehliche Weihnachten!


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6 respuestas a “Los mercados de Navidad”

  1. Macarena dice:

    Que bonitas fotos 🙂

  2. Mamá dice:

    Cariño las fotos son realmente bonitas,en ello por supuesto han colaborado las preciosas modelos, a pesar de ello la que mas me gusta a mi es en la que estas tu. Puk esta en su salsa disfrutando como un enano, dale un besito de mi parte. Te quiero corazon, y por favor abrigate bien.
    Haehiliche Weihnachten

  3. mario dice:

    No has probado los Poffertjes? Supongo que no porque hay batallas para conseguirlos. Si ves una cola como para entradas de un concierto de ACDC , posiblemente estén vendiendo los Poffertjes al principio.

    Los Poffertjes son una cesta de banquillo llena de pequeñas tortitas aderezadas con variados sabores desde mermelada o Nutella a Eierlikör (el ponche amarillento que comentas) o Cointreau.

    Al mercado de Navidad se va a comer y pimplar con los amigos… y si se tercia a comprar algo. La proporción de kioscos de restauración con respecto a los de compras navideñas, para ser buen Weihnachtmarkt, debe ser al menos 1:1 (Essen, Duisburgo, Oberhausen y Mulheim vistos) .

    El Glühwein… pues es una sangría dejada al sol en agosto. Pero apetece más que una cerveza fría en diciembre al fresco, y como dices es barato…

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