Anteriormente expliqué como darse de alta como autónomo en Alemania, pero esta no es la única modalidad de autoempleo, al igual que ocurre en España podemos montar una empresa.

Existen varias formas legales a la hora de formar una sociedad empresarial, las cuales se pueden agrupar en dos.

Sociedades capitalistas

Este tipo de sociedades no están asociadas a una persona sino a un ente jurídico, el cual obviamente tiene derechos y obligaciones, tal y como la necesidad de firmar contratos para sus actividades, tributar a hacienda pagando los impuestos que le corresponda y la necesidad de disponer de un capital social. Estas sociedades tienen una responsabilidad civil limitada, es decir, tan solo responden por el capital social que aportan, nunca más. Las tenemos en tres variantes:

  • Sociedad de responsabilidad limitada (Gesellschaft mit beschrankter Haftung – GmbH). Esta es la más popular por estas tierras. Puede estar formada por uno o más socios y para poder montarla es necesario contar con un capital social de 25 mil euros como mínimo, aunque a la hora de constituir la sociedad (si está formada por más de un socio) solo es necesario aportar una cuarta parte del capital, pero con un mínimo de 12.500 €. Es necesario darla de alta en el registro mercantil ante notario, con la firma de todos sus directivos. Combina una alta flexibilidad con unas obligaciones relativamente escasas.
  • Sociedad de resposabilidad limitada mini (mini GmbH). Trata de reducir el coste inicial al máximo, por lo que aun siendo igual que la anterior, tan solo es necesario aportar un euro de capital social durante la constitución. Eso si, cada año se retendrá una cuarta parte de los beneficios hasta llegar al capital social mínimo.
  • Sociedad anónima (AG). En este caso no estamos hablando de socios sino de accionistas, aunque tal y como ocurre en el caso anterior, el número mínimo de accionistas es uno. Al contrario que en las GmbH, es necesario un capital social de 50 mil euros como mínimo, que además debe ser aportado en su totalidad a la constitución de la sociedad. Todos los documentos relativos a la constitución de la empresa deberán ser presentados y firmados ante notario para ser inscritos en el en registro mercantil.

 

Sociedades personales

En este caso, al contrario de lo que ocurre con las sociedades capitalistas, estas sociedades están asociadas a las personas que las forman, por lo que la responsabilidad social de la sociedad se convierte en responsabilidad social de las personas que la constituyen. Como ventaja tienen el no ser necesario aportar un capital social a la sociedad, pero como desventaja, el responder de forma ilimitada  las personas asociadas a la misma. En estas sociedades hacen falta un mínimo de dos socios. Tenemos cuatro opciones:

  • Sociedad de derecho civil (GbR). No es necesario inscribirlas en el registro mercantil hasta no superar los 250 mil euros de beneficio, pero a cambio es necesario firmar un acuerdo de asociación.
  • Sociedad Comercial General (oHG). Suele ser la opción elegida para crear una Pyme. Aunque su estructura es igual a la anterior y necesita también de la firma de acuerdo de asociación, es necesario inscribirla tanto en el registro mercantil como en la cámara de comercio.
  • Sociedad Comanditaria (KG). En esta ocasión los socios se dividen en generales y comanditarios. Los primeros, tal y como ocurre en las sociedades personales, responden de forma ilimitada, pero los socios comanditarios únicamente responden por el capital que aportan a la sociedad. Es necesario inscribirla en el registro mercantil.
  • Sociedad Corporativa (GmbH & Co. KG).  En estas sociedades, los socios generales no son personas, son Sociedades Limitadas, es decir, GmbH. Al igual que ocurre en el caso anterior, al ser socio general responde de forma ilimitada, al contrario que el resto de socios comanditarios, los cuales solo responden por el capital aportado.

 

¿Y que ocurre en el caso de que ya tengamos una empresa en España y queramos exportar nuestros servicios y/o productos a Alemania pero sin formalizar una empresa en cualquiera de las modalidades explicadas anteriormente? ¿Es posible? Pues si, es posible. En este supuesto tenemos dos opciones:

  • Oficina de representación o información (unselbständige Betriebstatt, Niederlassung). Para poder tener una oficina de representación en Alemania será necesario inscribirla en el Registro de Actividades económicas.  No tiene forma jurídica alguna.
  • Sucursal independiente (selbständige Zweigniederlassung). En este caso tenemos una sucursal independiente de la empresa matriz ubicada en España, por lo que debe realizar una contabilidad separada. Es necesario inscribirla tanto en el Registro de Actividades económicas como en el Registro Mercantil. A diferencia de una empresa “al uso”, no posee entidad jurídica y por tanto tampoco responsabilidad civil, la cual recae sobre la empresa matriz de la que depende.

 

Ahora que ya tenéis una buena cantidad de información… ¿os atrevéis a montar vuestra propia empresa en Alemania?


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